Trajes Típicos

La vestimenta varía de acuerdo a la zona geográfica del país. En algunos lugares se comienza a usar la ropa ligera y en otras abrigadas, adecuada a la temperatura.

En la zona del Altiplano es común ver multicolores, vestidos principalmente confeccionados con lanas de llama, alpaca, vicuña u oveja, que han sido teñidos utilizando colorantes naturales conocidos como anilina. Estas vestimentas capturan rápidamente la atención de los visitantes quienes, no siendo ajenos a su vistosidad, terminan adquiriendo vestuarios completos.

El vestuario lleva incluido generalmente tejidos con patrones geométricos, ocasionalmente zoomorfos y antropomorfos, y barras conocidos como Aguayos o – en quechua – lliqllas. (El término awayo es voz quechua y significa tejer).

Es común la presencia de estos elementos en comunidades de los aymaras, quechuas, urus y chipayas, huarani, tupihuarani con variaciones en tonos o colores dependiendo de cada comunidad.

En las ciudades, los descendientes indígenas que migraron han adquirido también vestimentas características que tuvieron origen en tiempos de la colonia, y que con el tiempo ha dado origen a la palabra “cholo” y “chola”.

Las mujeres son las mejores representantes de esta herencia, pudiéndose diferenciar claramente el vestuario de mujeres potosinas, orureñas, paceñas, cochabambinas, chuquisaqueñas y tarijeñas. Incluso en La Paz, las comunidades afrobolivianas han sabido mantener tradiciones, música y por supuesto vestimentas características y muy diferenciables del resto sin significar esto una pérdida de vistosidad, galanura y belleza.

Las zonas orientales que comprenden los departamentos de Santa Cruz, Beni y Pando, presentan características diferentes en cuanto al vestuario, debido al diferente clima que presenta la región oriental, la cual llana, calurosa y muy tropical.

Otra vez, son las mujeres quienes muestran más ricamente toda la vistosidad del vestuario típico de esta región. Los vestidos son de una sola pieza, largos y de mangas cortas con bordes rematados de encajes o lazos de colores. Los “tipoy”, que así se denominan a estos vestidos, están confeccionados con hilos suaves y coloreados con matices alegres y diseños floridos.

Generalmente las mujeres no llevan sombrero pero prefieren los arreglos en los cuales una flor está sujeta a los cabellos, a veces trenzados en una pieza y a veces en dos. Los varones usan sombreros de ala ancha confeccionado de mimbre o cuero, muy adecuado para el trabajo en el campo donde la temperatura es agradable, aunque muchas veces demasiado elevada.