Música

Folklore y música

En Bolivia existe una infinita variedad de danzas folclóricas que muestran la diversidad de culturas. Muestra viva de esto es el Carnaval de Oruro, “Obra Maestra del Patrimonio Oral e Intangible de la Humanidad” (UNESCO), la Fiesta del Gran Poder y las entradas folclóricas universitarias y religiosas en las grandes ciudades del país.

La importancia histórica en la que gravito Oruro y su gran influencia cultural y religiosa hacen de su carnaval un escenario natural que refleja la interculturalidad de las distintas zonas de Bolivia dentro de sus 416 millas cuadras.

Danzas por departamentos:

  • Beni: Macheteros, Bajones, Achu, Moperas, Danza del Sol y de la Luna, Chovena.
  • Chuquisaca: Pujllay, Cueca de Chuquisaca (Vals), Bailecito, Huayño, Doctorcitos.
  • Cochabamba: Cueca de Cochabamba, Carnaval de Cochabamba.
  • La Paz: Caporales, Kullawada, Llamerada, Cueca de La Paz, Waka Waka, Saya, Incas, Carnaval de La Paz.
  • Oruro: Diablada Boliviana, Morenada, Kallawaya, Suris Sicuris. Antahuara, Awatiris, Suri Sicuri, Wititis, Intillajta, Sampoñaris y Tarqueada.
  • Pando: Chovena,
  • Potosí: Tinku, Potolos y la Cueca de Potosí.
  • Santa Cruz: Carnaval de Santa Cruz, Chovena, Sarao.
  • Tarija: Rueda Chapaca, Tonada, Cueca de Tarija, en la region del chaco la Chacarera, gato, escondido, triunfo, Chamamé, Chunchus, tobas, bailecito.
  • Tupiza-Sud Chichas: Tonada, Rueda y la Cueca.

Sobresalen también a nivel internacional el Ballet Folklórico Nacional fundado en 1975, la Orquesta Sinfónica Nacional fundada en 1945 y el Coro y Orquesta de Urubichá que recoge la herencia musical barroca y renacentista de la Chiquitanía boliviana.

La música se toca durante los festivales y las danzas, contiene fuertes influencias españolas.

Los instrumentos musicales más comunes son:

  • Zona Occidental: Zampoña, Siku, Quena, Tarka, Pinkillo, Charango.
  • Zona de los valles (Tarija y Tupiza): Erke, caja, camacheña, anata, guitarra.
  • Zona Oriental: Guitarra, Pinguyo (flauta de taucara), Tambor e instrumentos introducidos por las misiones jesuíticas como Bombo, Violín y Arpa.

La Revolución de 1952 fomentó y apoyó el desarrollo de una cultura nacional, principalmente la parte aymara y quechua a través de las capas medias de la sociedad. Se llegó a establecer un Departamento de folclore dentro del Ministerio de Educación.

El despertar de la cultura se reflejó también en la música. En 1965 Edgar “Yayo” Jofré formó un cuarteto llamado Los Jairas en La Paz. Con el ascenso de la música popular Jofré, junto con Alfredo Domínguez, Ernesto Cavour, Julio Godoy y Gilbert Favre modificaron las formas de la música tradicional, fusionándola con ritmos urbanos y europeos. Posteriormente aparecerán grupos como Wara, Khanata, Paja Brava, Savia Andina y sobre todo Los Kjarkas quienes refinarán esta fusión.

Entre los cantautores más destacados están: Gladys Moreno, Alfredo Domínguez, Orlando Rojas, Nilo Soruco, Willy Alfaro, Luzmila Carpio, Ulises Hermosa, Yalo Cuellar, Luis Rico, Pepe Murillo, Emma Junaro, Enriqueta Ulloa, Juan Enrique Jurado y Aldo Peña.

Dentro la composición musical se destaca el fallecido Alfredo Domínguez con todas sus obras. Simeon Roncal con su <<Marcha hacia el Chaco>>, Teófilo Vargas con su obra folclórica <<Aires Nacionales de Bolivia>>, Eduardo Cava con sus <<18 Aires Andinos>>, Gilberto Rojas con su taquirari <<Viva Santa Cruz>>, Willy Alfaro Carballo con la Fiesta de reyes o Tonada para Remedios, Apolinar Camacho con la composición <<Viva Mi Patria Bolivia>> considerado el segundo himno del país, el compositor de guitarra clásica Piraí Vaca.

Los grupos de música nacional más representativos son: Los Kjarkas, Los Andariegos, Palala Ahicito, Los Canarios del Chaco, El Negro Palma, Juan Enrique Jurado,Savia Andina, Grupo Andino, Grupo Femenino Bolivia, Raymi Bolivia, Jacha Mallku, Tupay, Kala Marka, Pasión Andina, Proyección, Amaru, Bonanza, Alaxpacha, Trío Oriental, Dúo Sentimiento, Tola Claudio, Huascar Aparicio.

En géneros como Rock-Pop y Rock se destacan a nivel internacional grupos como: Loukass, Octavia, Azul Azul y Atajo.

Charango instrumento nacional de Bolivia

Aunque el sonido marcial de pequeñas bandas de instrumentos de metal pobremente ensayados parece formar parte integral de la mayoría de fiestas sudamericanas, las tradiciones musicales andinas emplean una variedad de instrumentos que se remontan a los tiempos precoloniales. Sólo tiene raíces europeas el popular charango, similar al ukelele (basado en la vihuela y la bandurria, de origen español, formas antiguas de la guitarra y la mandolina).

A principios del siglo XVII los nativos andinos ya habían mezclado y adaptado los diseños españoles en uno que reproducía mejor su escala pentatónica, un instrumento de diez cuerdas de tripa de llama (dispuestas en cinco pares) y una caja de resonancia de quirquincho (caparazón del armadillo).

Los charangos modernos apenas son diferentes de aquellos otros modelos antiguos, aunque el material que se emplea actualmente para fabricar las cajas de resonancia es la madera, debido tanto a la escasez y fragilidad de los quirquinchos, como a los esfuerzos por mejorar la calidad del sonido.

Otro instrumento de cuerda, el violín chapaco, tuvo su origen en Tarija y es una variación del violín europeo. Es el instrumento favorito entre Semana Santa y la fiesta de San Roque, que se celebra a principios de septiembre.

Quena instrumento de música andina.

Antes de la llegada del charango, la melodía estaba exclusivamente a cargo de instrumentos de madera y de viento. Los más reconocidos de todos ellos son la quena y la zampoña (flauta combinada), que aparecen en la mayoría de las actuaciones musicales tradicionales.

Las quenas son sencillas flautas de junco que se tocan soplando por un orificio en un extremo. Las zampoñas más complejas se tocan forzando el aire a través de los extremos abiertos de juncos atados juntos por orden de tamaño, a menudo en hileras maricadas culas.

Tanto las quenas como las zampoñas aparecen en una amplia variedad de tamaños y gamas tonales. Aunque la quena estaba destinada originalmente a interpretaciones solistas de piezas musicales conocidas como yaravíes, las dos flautas se tocan ahora como parte de un conjunto musical.

El bajón, una enorme flauta combinada, con boquillas separadas en cada junco, acompaña las festividades de las comunidades de moxos, en las tierras bajas de Beni. Mientras se toca, se tiene que apoyar en el suelo, o ser transportado por dos personas.

Otros destacados instrumentos de viento incluyen el tarka y el sikuri, instrumentos importantes de las tarqueadas y sicureadas del altiplano rural, así como el pinkillo, una flauta de carnaval de la que se obtienen diversos tonos agudos.

Los instrumentos de viento hechos de madera y propios de los valles de zona de Tarija y Tupiza son el Erke, la caña y la camacheña. El erke, y también el Pututu, están hechos de un cuerno de vaca y se toca exclusivamente entre Año Nuevo y Carnaval.

Desde la fiesta de San Roque (a principios de septiembre) hasta fin de año, se utiliza la camacheña, un tipo de flauta. La caña, un palo de caña de tres metros de longitud, con un cuerno de vaca en un extremo, es similar en cuanto a su aspecto y tono al cuerno alpino.

La percusión también figura en la mayoría de fiestas y otras actuaciones musicales folclóricas, como tonalidad de fondo para la música típicamente armoniosa de las melodías de los instrumentos de viento hechos de madera. En las zonas altas, el tambor más popular es el granhuankara, mientras que la caja, un tambor que parece una pandereta.